lunes, diciembre 13, 2004

Green Green, las hormonas se disparan en el instituto Kanenone

Continuo hablando de los animes que he visto durante el reciente puente vacacional. Además de Gunparade March, otro de los escogidos fue Green Green, tanto la serie de televisión como el OVA (Original Video Animation; animación destinada directamente a su venta) que acompañaba al juego original y el OVA final. Corría 2002 cuando la compañía de juegos hentai Groover lanzó al mercado un juego llamado Green Green, el cual incluía de regalo un OVA bastante pobre a nivel de animación que explicaba cómo los chicos del instituto Kanenone llegan a una escuela femenina, se relacionan con varias chicas y comienzan los problemas... y los amoríos. El éxito del juego, del que apareció una segunda entrega con personajes diferentes hace apenas unas semanas, propició un nuevo anime el año siguiente, esta vez una producción más seria, repleta de profesionales con poca experiencia en la primera línea de la animación japonesa, pero que sabían cumplir con su trabajo. El resultado fue una serie de televisión de 12 episodios, una comedia ecchi (con desnudos y escenas picantes) en la línea de tantos otros animes aparecidos en los últimos años (DearS, Love Hina), con pequeñas variaciones respecto a lo habitual. Dado su final abierto y, para muchos, decepcionante, en 2004 apareció un OVA que pretendía dar por finalizada la historia, que acabó cruzando los límites del ecchi para entrar definitivamente en el territorio hentai (sexo explícito), y además no cerró satisfactoriamente la historia.

El internado masculino Kanenone, situado en medio de la montaña y rodeado de espesos bosques, alejado por tanto de la civilización, está revolucionado. Ante los planes de hace del instituto un centro mixto, un autobús lleno de chicas está a punto de llegar para probar durante un mes cómo sería la vida allí si hubiese chicos y chicas. Evidentemente, los adolescentes están deseosos de conocer a sus temporales compañeras de clase. Entre ellos, los tres más “necesitados”: el gordo pervertido Bacchi-gu, el idiota creído Ichiban Boshi y el atontado Tenjin. Junto a ellos se encuentra un chico más normal, el bueno de Yuusuke. Nada más llegar el autobús femenino, cada uno encuentra a su peculiar "objetivo". Bacchi-gu se muere por conquistar a Chigusa, la exuberante encargada de la enfermería; Ichiban Boshi hace todo lo posible por caerle en gracia a la fría y distante Futaba; mientras que Tenjin sólo desea que su adorada Sanae le llame "onii-chama" ("hermanito mayor"). ¿Yuusuke? Nada más abrirse la puerta del autobús, una chica llamada Midori se le tira encima diciéndole que por fin le ha encontrado. No obstante, Yuusuke no recuerda conocerla. ¿Quién es Midori? ¿Logrará el trío de pervertidos que las chicas les hagan caso? Tienen un mes para conseguirlo.

Se puede resumir Green Green diciendo que tiene un decepcionante final siendo una serie sin más pretensiones que divertir, casi siempre mediante escenas o actitudes eróticas, cosa que además logra en contadas ocasiones. Este anime peca de repetir los tópicos habituales del erotismo nipón, aunque en algunas ocasiones aportan gramos de originalidad que consiguen provocar unas cuantas risas. Si no se han visto demasiadas series ecchi, puede gustar más, por aquello de verlo como algo hasta un cierto punto original, pero la verdad es que la historia que se plantea seguramente a más de uno le sonará (un chico que se reencuentra con una chica que está enamorada de él, pero no la recuerda; para colmo, hay otra chica que le va detrás y ha de soportar a un grupo de amigos que no paran de incordiar...). Aunque la variante temporal podía darle alas y hacer que se saliera de lo habitual, no lo consigue. Y es que a pesar de cumplir uno de los giros argumentales más vistos en el género -me refiero a ser un anime cómico y erótico desde el principio hasta los episodios finales, donde ambos elementos se atenúan enormemente o desaparecen por completo, dando paso al drama incluso-, el final, tal vez por inesperado, quizás por infeliz, deja una amarga sensación. Por ello, se decidió sacar un OVA final, donde el triángulo amoroso entre Yuusuke, Midori y Futaba se intenta cerrar de una manera bastante forzada debido al final de la serie, lo que no consigue (además de ser hentai, aspecto que el espectador será quien considere oportuno o no; de hecho, el OVA por sí solo, sin tener en cuenta la serie de televisión, está bastante bien). La animación de estos dos animes es de alta calidad, con profusión de fondos y ubicaciones, y el diseño de personajes es bastante atractivo, como cabe esperar de un anime de contenido erótico. Los personajes son mayoritariamente arquetípicos: la enfermiza Sanae, la distante Futaba,
Chigusa es la mujer joven que está cañón, Yuusuke es amable y atento... La bocanada de aire fresco la dan Bacchi-gu, Ichiban Boshi y Tenjin, trío causante de la mayor parte de las risas (impagable la escena del gimnasio, así como la del oso). En cuanto a la música, cabe destacar el movido opening de la serie, Guri Guri, de Hiromi Sato. En resumidas cuentas, Green Green es un anime que se deja ver y que, salvando lo mal llevado que está el desenlace, puede divertir aunque repita demasiado los clichés del género. Viene a ser más de lo mismo, así que todo depende de si se desea ver "más de lo mismo" o no.

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