jueves, diciembre 23, 2004

Himiko-den, el poder legendario del Bokka

Antes de conseguir el éxito y la fama con Tenjou Tenge, el autor Oh Great! (seudónimo bajo el que se esconde Kurehito Oogure) realizó otro manga también adaptado a la animación, Himiko-den, cuyo primer tomo llegó a editarse en España de la mano de Norma, pero visto el fracaso de ventas abandonó su edición. Himiko-den había sido llevada a la pequeña pantalla en 1999 como una serie de 12 episodios animada por Group Tac. Entre el staff técnico había mucho inexperto como responsables máximos de una producción animada y el mismo Oh Great! realizó los diseños de personajes. Aparte de él, sólo destacaba el encargado musical, Kuniaki Haishima (Macross Zero, Garasaki, Monster). Quizás por eso el resultado fue el que fue.

En la ancestral tierra de Yamatai se está llevando a cabo un ritual para que el Bokka, el poderoso fuego místico que protege el continente, escoja una reina entre las 6 candidatas. En el altar, el guardián del fuego, Enki, se encuentra junto a su esposa y su hija recién nacida, a la que llama Himiko, "hija del sol". Junto a ellos están los sumos sacerdotes de Yamatai que realizan el ritual. Pero antes de que puedan concluirlo, Biwa, una enorme isla flotante perteneciente al reino de Kune, lanza un ataque contra la fortaleza. Shikara, el príncipe de Kune, está al mando e irrumpe en el altar del Bokka interrumpiendo el ritual. Tras matar a la mujer de Enki, lanza al fuego a Himiko, pero entonces algo ocurre: el Bokka protege a la niña introduciéndose en ella y gracias a un rito de los sumos sacerdotes desaparece. Las 6 candidatas a reina son esparcidas por el continente. Entonces Shikara mata a los sacerdotes, que caen sobre la fuente donde ya no arde la llama del Bokka y al momento sucede algo increíble: los sacerdotes vuelven como muertos vivientes a la orden de Shikara. La fuente de la oscuridad ha ocupado el lugar del Bokka y Shikara se convierte en el nuevo amo de Yamatai. Mientras tanto, en la época actual una adolescente llamada Himiko visita junto a su hermano Kutani unas ruinas muy antiguas en las que trabaja su padre adoptivo. De pronto una luz la envuelve y ella y Kutani son transportados al altar de la fortaleza que reina en una tierra extraña llamada Yamatai. Allí se ven envueltos en la guerra entre las antiguas candidatas a reina y el maléfico Shikara. Y es que ambos tienen un poder oculto que tiene mucho que ver con el Bokka, que es clave para devolver al país la prosperidad de antaño.

Previsible, simplona y falta de garra. Si a Oh Great! le han llovido críticas con Tenjou Tenge -aunque también numerosos piropos-, Himiko-den se las merece mucho más. Se trata de la típica historia de viajes intertemporales o interdimensionales, en este caso lo primero, donde quién es transportado se ve involucrado en las intrigas y guerras del nuevo mundo donde se halla, teniendo además un papel destacado por el poder oculto que posee. Las traiciones, los pequeños misterios y cómo evolucionará la historia son totalmente previsibles, sin dejar resquicio a demasiadas sorpresas. Lo peor no es que no aporte nada, cosa bastante habitual en el anime de la última década, sino que ni tan siquiera sea capaz de entretener o de maniatar la atención del espectador. Aburre en varios momentos, se alarga en otros y se omiten escenas interesantes como las batallas de Shino e Imari contras las dos lugartenientes de Shikara. Tampoco está especialmente lúcida en el desenlace. Además, la animación es muy pobre, a pesar de tener un diseño de personajes que podría dar mucho más de sí, pues Oh Great! ha demostrado sobradamente en su carrera saber dibujar chicas. Solamente se salva la animación de los temas de entrada y cierre, la realizada para la serie en sí es simplona y poco atractiva a pesar de que podría haber sido uno de sus puntos fuertes. Los personajes son quizás de lo más destacable de la serie, desde el erotismo que emana Shino a la madurez de Fujina, pasando por la niñería de Tadashi o la fuerte personalidad de Imari. Son las 6 candidatas a reina, a la par que algunos de sus enemigos -Shikara, Chosa- quienes sobrellevan la serie, no la pareja protagonista, que no tiene carisma alguno. Entre la correcta banda sonora, cabe destacar el opening, titulado Pure Snow, interpretado por Yuko Sasaki. En el doblaje japonés sobresalen el popular Tomokazu Seki (Card Captor Sakura, Fruits Basket, Maze) y la veterana Atsuko Tanaka, la voz de Motoko Kusanagi en Ghost in the Shell. Tras ver los 12 episodios de Himiko-den, no hay motivos para recomendar su visionado. Una serie del montón en cuanto a historia, que no emociona, y con una animación por debajo del nivel normal; una serie regida en todo momento por la previsibilidad en los golpes del guión y por un final del que se podría haber sacado más jugo, tanto en lo referente a la misma historia como a la relación entre la pareja protagonista.

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