sábado, enero 15, 2005

Autores imprescindibles (I): Satoshi Kon

Si hay un autor que en los últimos años haya traído nuevos bríos a la animación japonesa, éste es sin duda Satoshi Kon, quién ha creado un estilo narrativo y visual propio, y ha logrado atraer a taquilla y crítica. Este tímido creador nacido en 1963 decidió que quería dedicarse al manga y al anime siendo adolescente, allá por 1980, tras leer Domu, de Katsuhiro Otomo (Pesadillas en la edición española editada por Norma). Mientras cursaba sus estudios de Bellas Artes, realizó un cursillo avanzado de Comunicación Audiovisual, con lo que aprendía los secretos que le servirían tanto en el cómic, como en el anime. Aunque ya había editado varias historias cortas como profesional (como La campanilla de Navidad), su primera obra importante fue Kaikisen (que en España Planeta tituló Regreso al mar), editada en Young Magazine, con la que logró el Premio Kodansha al mejor tomo unitario del año. Este manga llamó la atención de, curiosamente, Katsuhiro Otomo, el autor que había provocado que Kon se lanzara a la aventura del manganime y que ya era conocido mundialmente por Akira. Era 1991 y Otomo iba a producir una película llamada Roujin-Z. Tuvo claro que el joven Kon merecía una oportunidad, así que le contrató como animador. Satisfecho con su trabajo, Otomo le encargó inmediatamente la adaptación al cómic de una disparatada película de acción real que él había dirigido ese mismo año, World Appartment Horror (editada en España, también por Planeta, como ¡Qué horror de apartamento!). Nuevamente quedó satisfecho del resultado.

Tras su apadrinamiento por Katsuhiro Otomo, Kon empezó a ser conocido y valorado. En los años siguientes participó en el largometraje Hashire! Melos como diseñador y el mismísimo Mamoru Oshii (Dallos, Urusei Yatsura, Ghost in the Shell) le escogió como encargado de layout en la segunda película de Patlabor. En 1995 volvía a colaborar con Otomo en la adaptación animada del manga de su maestro Memories (anime recientemente editado en nuestro país por Columbia). Kon se encargó de buena parte del trabajo del OVA Magnetic Rose, considerado el mejor de los 3 OVA de que consta la obra. Su carrera iba a más, acertando en los títulos en que trabajaba y obteniendo gran éxito de crítica por su trabajo. Aunque había comenzado con el manga, el anime se estaba convirtiendo en su principal soporte creativo. Ya sólo dibujaba historias cortas y algún que otro manga de pocos tomos, como la adaptación al papel del anime Iria the Zeiram, una serie de OVA más conocido por el diseño de personajes que había realizado Masakazu Katsura que no por el propio anime en sí.

La productora Rex Entertainment tenía un proyecto entre manos desde 1993: la adaptación al anime de un libro de Yoshikazu Takeuchi titulado Perfect Blue. Tras entablar conversaciones con varios directores, el mismo Otomo recomendó a algunos de sus ayudantes, siendo el escogido Satoshi Kon, que cumplía su sueño de dirigir una gran producción animada. Eso sí, no lo puso fácil, pues exigió poder rescribir algunas cosas del guión que le ofrecían. La productora acabó aceptando sus pretensiones y en 1997 la película Perfect Blue irrumpía en las salas japonesas, consiguiendo desde el primer momento el éxito de público y crítica. Pronto este desasosegante thriller que aunaba acción e intriga traspasó las fronteras niponas, llegando a Occidente y convirtiéndose en un clamoroso éxito en Francia, España, Italia, Estados Unidos,... Kon seducía en su país y fuera de él, y ya era conocido por el gran público. Tras tomarse un respiro al acabar la campaña de promoción de su primera y exitosa película como director, se enfundó el mono de trabajo y aceptó la petición de Taro Maki, el legendario productor de anime creador de Maki Pro, que quería una buena película para el público adulto. El resultado se pudo ver en 2001, cuando se estrenó Sennen Joyuu (conocida en Occidente como Millennium Actress), largometraje en el que Kon había sido director, diseñador de personajes y guionista. Nuevamente consiguió triunfar en las taquillas y entre los críticos de cine, éxito que puede volver a conseguir en breve en el mercado occidental puesto que Dreamworks tiene los derechos de edición en DVD y pronto lanzará la película en Estados Unidos. Como curiosidad, Satoshi Kon visitó España con motivo del Festival Internacional de Cinema de Catalunya (Festival de Cine de Sitges) en 2002, donde se exhibió la película y recibió aplausos durante varios minutos, obligándole a levantarse y saludar a los espectadores presentes.

En su último largometraje hasta el momento, Tokyo Godfathers, estrenado en 2003, Kon deja a un lado su vertiente más oscura. Nuevamente al mando de la dirección y el diseño de personajes, siguiendo el guión escrito por él mismo, dirige y anima magistralmente una película mucho más realista y que le sale redonda hasta en el más pequeño detalle, por lo que el espectador debe estar atento a todo cuándo sucede, a todo cuánto se dice y todo cuánto se ve. Su peculiar visión de lo que es "un milagro de Navidad", centrado en tres vagabundos que han de encontrar a la madre de una niña abandonada en un callejón, volvía a tener el favor del público y de la crítica, en lo que parece un matrimonio inseparable. Nuevamente, el film llegaba a los mercados occidentales y repetía el mismo doble éxito gracias a la distribución internacional de Columbia, que hace apenas un mes la editó en España.

En 2004, Kon se embarcó en su primer proyecto para la televisión. En los 13 episodios que conforman Mousou Dairinin (más conocida por Paranoia Agent), el autor toma absoluta libertad creativa y dirige un intrigante y extraño puzzle repleto de personajes con una psicología al borde de la inestabilidad, cuando no son perturbados mentales. El resultado de esta serie ha estado dividido entre quienes la han alabado y quienes la consideran demasiado extraña, pero todos reconocen la calidad de la animación y su originalidad.

En poco más de 5 años dentro de la industria, Satoshi Kon ya se había labrado un nombre. Con menos de 15 años como profesional, ya es un icono de la animación japonesa, un autor que ha revolucionado el anime creando un estilo propio muy atractivo y realizando películas adultas, fascinantes tanto si tienen tramas complejas como si son más sencillas. Es normal que hoy por hoy sea uno de los autores cuyas obras se esperan con mayor expectación. Poco tiene que envidiarle ya al autor que le hiciera orientar su vida hacia el manganime, aunque sea un peso pesado llamado Katsuhiro Otomo.

3 Comments:

At 10:45 p. m., Blogger Unknown said...

Totalmente de acuerdo. Satoshi Kon es uno de los autores que todo aficionado al manga deberia conocer/leer en algun momento. Puede que por su calidad narrativa sea, junto con Urasawa, uno de los mejores mangakas con vida de la actualidad. Gran elección.

 
At 4:34 a. m., Anonymous Anónimo said...

me está gustando mucho tu página, muy informativa e interesante. Visita obligada.

bodhi

 
At 8:10 p. m., Blogger Manu said...

Es curioso. Satoshi Kon, al igual que Jiro Taniguchi (por decir uno), es de esos autores que pasa inadvertido para el fandom mayoritario pero que se gana un puesto de honor en tu biblioteca.

 

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