miércoles, abril 13, 2005

Ebichu, cuando tu hámster te hace de asistenta

Debía ser 2002, puede que incluso 2001, cuando empecé a ver Oruchuban Ebichu, una serie de anime bastante especial. Recuerdo que los dos primeros episodios los vi de madrugada, con los cascos puestos, y aún puedo sentir los salvajes golpes que recibía la pobre hámster por sus excesos verbales hacia su ama y el novio o amante de ésta. Sí, era un título peculiar. Había sexo explícito, lenguaje subido de tono y algo de violencia. Pero era, ante todo, una comedia adulta, un ecchi si se le quiere llamar así, y había aparecido antes de la oleada que poco después se nos vendría encima y que aún perdura. Ahora, años después, por fin he podido ver los episodios finales, aunque es una obra que no tiene un final. Se trata de la adaptación animada del manga creado por Risa Itou, una autora de manga adulto para mujeres que en 1991 creaba el tomo único Ebichu no Rakuen y un par de años después lanzaba Oruchuban Ebichu, ambos publicados en la revista GIGA Comics. Hubo que esperar a 1999 para que apareciera la serie de televisión, 24 episodios producidos por el estudio Gainax (Evangelion, Nadia), y animados por ellos junto a Studio Bumerant y Studio Wombat (Colorful, The End of Evangelion). La dirección recayó en Makoto Moriwaki (Hyperdoll) y al mando del peculiar diseño de personajes estuvo Jun Yoshida en su primer trabajo relevante. Se emitió en un programa llamado Ai no Awa Awa Hour junto a otras dos series, Koume-chan ga iku! y Ai no wakakusayama monogatari.

Ebichu es una parlanchina hámster que vive junto a su dueña, una perezosa oficinista de 25 años que cree que se le comienza a pasar el arroz e intenta mantener atado en corto a su inútil novio, aunque más que como un novio, éste se comporte como un amante, ya que aprovecha cualquier oportunidad que le surja para acostarse con otras mujeres y parece acudir solamente al apartamento de ella para beneficiársela. A Ebichu le cae mal porque hace sufrir a su dueña, pero debido a un problema de exceso verbal, siempre acaba haciendo que ella se sienta peor, lo que hace que Ebichu reciba golpes por todos lados. Entre los malentendidos sexuales que provoca y las palizas que recibe, Ebichu intenta mantener la casa mínimamente limpia y confortable, va a hacer la compra, contesta las llamadas telefónicas -aunque sean de un pervertido-, se relaciona con los vecinos y procura devorar tanto queso Camembert, su favorito, como puede.

Estamos ante una serie divertida, con un humor repleto de dobles sentidos y juegos de palabras -siempre o casi siempre de contenido sexual- que no dan tregua al espectador, quien debe estar atento permanentemente para lograr entenderlos todos. La historia, a priori, es muy sencilla: una mujer joven trabajadora que vive con su mascota, una hámster desquiciada y obsesionada por la felicidad y el confort de su ama, y un novio vago y aprovechado que a la mínima oportunidad se la lleva al futón. Ebichu es el motor de las historias, pues su incontinencia verbal a la hora de ayudar a su dueña siempre lía la situación y provoca que ésta quede en ridículo o bien que le entren unas ganas locas de irse a la cama con Kaishounachi (literalmente "inútil"), su novio. Además de este trío protagonista, también aparecen otros personajes, como Maa-kun, un vecino que está platónicamente enamorado de Ebichu y que protagoniza algunas de las escenas más memorables de la serie, o una amiga de la oficinista que siempre sonríe como si su vida fuera de color de rosa. La animación es muy sencilla. Además de usar pocos colores, los fondos son meramente testimoniales y apenas están trabajados. Los diseños también son bastante simples, en un estilo que les confiere seguramente el cierto encanto que tienen. Al fin y al cabo, la animación en esta serie no requiere de la importancia de otras producciones. Destaca sin duda el elenco de seiyuus que participan en Ebichu, dobladores con una larga trayectoria en este campo. A la hámster habladora la dobla Kotono Mitsuishi, que ha puesto voz a personajes como Mirelle Bouquet (Noir) Mai Shiranui (Fatal Fury), Misato Katsuragi (Evangelion) o Usagi Tsukino (Sailormoon). Por su parte, la dueña es Michie Tomizawa, que fue C-Ko (Proyecto A-Ko), Rei Hino (Sailormoon) y Manami Kasuga (Kimagure Orange Road), entre otras muchas. Finalmente, Tomokazu Seki, que fue la voz de Chichiri (Fushigi Yuugi), Touya Kinomoto (Card Captor Sakura), Touji (Evangelion) y Tokairin (¡Estás arrestado!). La propia Kotono Mitsuishi, manteniendo la voz de Ebichu, se encarga de cantar el pegadizo opening de la serie, Nanda Kana. Aunque a veces uno se puede estresar viendo esta serie dado el alto ritmo de juegos de palabras y dobles sentidos, Ebichu es una serie entretenida con la que las risas están aseguradas. Una comedia adulta más encaminada a las mujeres, que se podrán sentir identificadas con algunas de las cosas que le suceden a la protagonista, pero que curiosamente ha gustado mucho entre el sexo masculino a pesar de las críticas veladas hacia los hombres. Para pasar un buen rato, es casi la serie ideal.

1 Comments:

At 6:26 p. m., Blogger Vanya Voynitsky said...

Muy divertida-dechu. Mis episodios preferidos son el del queso y la lavandería de Ebichuman.

Y está muy bien la crítica a eso de "o agarras un hombre a los veintimuchos o soltera para toda la vida".

 

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