lunes, junio 27, 2005

Barrio Lejano, revivir el pasado para cerrar heridas

Hace ya unos meses que lo leí, pero entre unas cosas y otras no había tenido tiempo de hablar de Barrio Lejano, por lo que aprovecharé este descanso entre exámenes para tratar -nuevamente- una obra del magistral Jiro Taniguchi, autor del que ya hemos hablado largo y tendido en Reflexiones de un bot. Taniguchi nos encanta y por eso ya hemos hablado anteriormente de su vida y obra, de Crónicas del Viento y de El Olmo del Cáucaso. Además, en los próximos meses seguro que hablaremos de un par de títulos más. Pero ahora centrémonos en la obra que nos ocupa. Barrio Lejano, Harukana Machi e en el original, se publicó en Japón en 1999 y Taniguchi realizó las tareas de guionista y de dibujante. Es cuando toma las riendas de la obra, o sea, cuando ejerce la totalidad de la creación, cuando suele realizar sus mejores trabajos. Barrio Lejano entra en esta categoría, por lo que no sorprende que la crítica nipona coincidiera en alabar los dos tomos que conforman la obra y que acabara recibiendo el Excellent Prize en la categoría manga de la Media Arts Festival que concede el Ministerio de Cultura de Japón. A España nos lo trajo Ponent Mon, siempre atenta a los autores seinen -manga adulto- de calidad, publicando ambos tomos en 2003.

Sin haberse dado cuenta, Hiroshi Nakahara, un padre de familia de 48 años, se ha subido al tren que pasa por su pueblo natal, Kurayoshi, en la prefectura de Tottori. Durante el trayecto, recuerda algunos hechos de aquella infancia en el pueblo y el dolor todavía punzante que le provocó su padre al abandonar a la familia. Nada más llegar a la estación, se dirige casi sin percatarse hacia el cementerio en el que se encuentra la tumba de su madre, que precisamente falleció con 48 años, la misma edad que él tiene ahora. Hiroshi se siente cansado y de repente se desmaya. Cuando despierta, se siente mucho más ligero, sus brazos y sus piernas le parecen más delgadas. El gran susto se lo lleva cuando comprueba anonadado que tiene la misma apariencia que a los 14 años. Y no sólo eso, sino que el pueblo y sus gentes son las de aquella época. No puede creérselo del todo ni sabe cómo ha sucedido, pero ha viajado en el tiempo, concretamente 34 años atrás. Es como si la vida le estuviera dando una segunda oportunidad. Poco a poco, Hiroshi descubre aspectos de sus familiares y amigos que no recordaba ni probablemente conocía, ya que ahora lo ve todo desde el prisma de una mente madura. Pero ha de tener cuidado, porque según lo que haga ahora puede cambiar su vida en el futuro, perdiendo así a su mujer y a sus dos hijas. Hiroshi revive días, semanas e incluso varios meses de aquel final de su infancia y entrada en la adolescencia. Para él lo más importante es saber por qué su padre se marchó, así que se propone evitarlo. ¿Logrará Hiroshi que su padre siga al lado de su familia o por fin comprenderá el motivo de aquella marcha?

Sublime en todos los aspectos. Estupenda visualmente, de estilo realista y fabuloso trazo como nos tiene acostumbrados Taniguchi en sus obras; fantástica narrativamente; preciosa en su tratamiento, rehuyendo caer en el sentimentalismo fácil; y genial en el golpe maestro que recibe hacia el final de la historia. Barrio Lejano es un manga que emociona y hace pensar. Es calmado y tranquilo, pero terriblemente intenso. Es melancólico en su mirada al pasado, pero esperanzador de cara al futuro. El planteamiento de la historia es sumamente interesante en ese sentido. Aunque rezuma nostalgia, muestra también ansias de rebelión. Hiroshi quiere en parte rebelarse ante lo ya vivido y cambiar algunas cosas. Aunque quiere recuperar la felicidad de aquellos años, desea también cambiar no sólo el gran trauma de su vida -el abandono paterno-, sino también parece desear aquello que en su infancia real, la que vivió siendo de verdad un chiquillo, nunca tuvo. De repente se ve buen estudiante y deportista, incluso consigue la atención de la chica más popular de su clase. Su vida es ahora mucho mejor que cuando tenía 14 años y también es mejor que la que llevaba en la actualidad. ¿Cuántas veces no habremos pensado en todas las cosas que hemos hecho o dejado de hacer a lo largo de nuestra vida que cambiaríamos si pudiéramos volver al ayer? Taniguchi enfoca ese deseo con maestría, incluso en el desenlace. Y los personajes, como suele suceder en sus obras, están vivos y atrapan al lector con su carisma. Aún siendo una obra seria, hay sitio para las escenas humorísticas. Incluso más de uno se sentirá identificado con la escena que vive Hiroshi en casa de su amigo, de un modo u otro típica al llegar a esa edad. La edición de Ponent Mon está a la altura de la obra. Formato álbum, papel satinado e impresión impecable. Caro, eso sí, ya que hacerse con los dos tomos sale por casi 30 euros, pero vale la pena. Barrio Lejano es una obra maestra, una más de Jiro Taniguchi, autor que eleva el cómic a la categoría de Arte con mayúsculas.

1 Comments:

At 12:15 p. m., Anonymous Anónimo said...

ya era de una reseña acerca de un manga¡¡¡en serio se echaba de menos ^^

barrio lejano lo tengo estancado en el tomo 1 pero espero hacerme pronto con el 2,de momento no me ha convencido tanto como el olmo del caucaso...

saludos¡ mithrandir

 

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