miércoles, junio 15, 2005

Entrevista a Félix Sabaté, redactor de Glénat

Tras el buen sabor de boca que nos deja la conversación con Miguel Ángel, logramos "cazar" a Félix Sabaté en el enorme stand de Glénat, como ya nos tiene acostumbrados la editorial. Félix nos hace pasar al interior de la parada, donde los chicos de la editorial tienen varias mesas y sillas. Desde luego, saben montárselo bien. Es un poco agobiante a pesar de todo, porque allí dentro hace bastante calor y sentimos como si los visitantes que hojean los comics de la editorial nos mirasen. Nos presentamos con nuestro nombre real y Félix nos reconoce, aprovechando para saldar una pequeña "deuda", por llamarla así. Entonces sí, comienza la entrevista.

Reflexiones de un bot (RdB)- Bajo un calor tremendo, estamos en el stand de Glénat con uno de sus más insignes redactores, Félix Sabaté. Buenos días, Félix. Siguiendo la tónica de las entrevistas anteriores, la primera pregunta es qué os parece la Fira como recinto para el Salón del Cómic y que éste se celebre a primeros de junio.
Félix Sabaté (F.S.)- Buenos días. Pues nos parece fantástico, la verdad. Quizás no tanto las fechas como la ubicación, porque ya era tradición que fuese a comienzos de mayo, pero bueno, había que cambiar porque en este espacio se celebran muchas cosas y tenían que ser estas fechas. Por lo tanto, lo más importante es que hemos ganado mucho espacio, un espacio mucho mejor acondicionado, que la Estación de Francia era a veces muy agobiante, con la megafonía de RENFE y otras molestias, aunque era un sitio más bonito que éste. De todos modos, me he estado dando una vuelta y se nota que hay mucho más espacio entre los stands, los pasillos, hay mejor iluminación, incluso el bar está mejor, hay más lavabos, las exposiciones tienen un espacio mayor donde explayarse, han ganado mucho (la exposición de Fontdevila es maravillosa, la de Altuna también). Incluso he estado por las salas de prensa y están muy bien. Aunque es sólo el primer día, jueves por la mañana, estamos muy a gusto.

RdB- Queda claro que a todos nos gusta más la Fira que la Estación de Francia. Hablemos ya de Glénat. Coméntanos un poco las novedades que la editorial ha sacado en la línea manga.
F.S.- Siempre que llega un Salón es el momento ideal para lanzar novedades. En esta ocasión, hemos apostado por sacar uno o dos títulos de cada género de nuestra línea manga. En el shounen hemos comenzado Trigun Maximum después de editar los dos tomos de Trigun, que aunque se llaman diferente es la misma serie, sólo que esos dos tomos iniciales se publicaron en otra revista japonesa y el autor tuvo que cambiarle el nombre al continuarla en otra editorial. También sacamos Shaman King, que es un shounen que la gente estaba pidiendo mucho, que es muy famosa y ya ha acabado en Japón, son 32 volúmenes. Tuve la suerte de conocer a su autor el año pasado en Francia y la verdad es que la obra me está gustando. Quizás comienza un poco floja, más en dibujo que el guión, y conforme avanza se hace más apasionante. Es como Naruto, un manga de esos que te mantiene en vilo tomo a tomo. En cuanto a shoujo, tenemos una nueva obra de Yuu Watase, la autora de Fushigi Yuugi y Ayashi no Ceres. Se llama Epotrans Mai y aunque en la edición original eran dos tomos, nosotros hemos optado por recopilarla en un tomo único de 400 páginas. Era muy interesante al ser una obra corta, y siendo un tomo único, seguramente se venderá muy bien. Finalmente sacamos un seinen, un manga para adultos. Como cada Salón, tocaba un Maruo, autor del que sacamos siempre dos mangas al año, uno cada Salón. Si pensábamos que Maruo es raro, puede que Gichi Gichi Kid sea el manga más raro que ha hecho. Al principio, cuando lo ves sin saber japonés, te piensas que es una especie de Astroboy, con un estilo muy infantil y unas historias también infantiles. Pero una vez traducido y lo puedes entender, ves que es el auténtico Maruo, con una temática muy adulta y cosas muy morbosas. Así que es una mezcla extraña, porque tiene una estética infantil, pero es un tebeo para adultos, un manga Maruo, Maruo. Después de todo esto, ya tenemos los tomos de nuestras series regulares y el número 2 de Inu-Yasha en catalán, que es nuestro primer manga en lengua catalana y estamos muy ilusionados conque funcione.

RdB- Interesantes novedades, sin duda. Para los próximos meses ya tenéis varios títulos anunciados, desde el ¡Viva Japón! de Watase a la reedición de Black Jack. Comencemos por esta reedición. ¿Cómo la llevais? ¿Y qué hay de la reedición de Sailormoon?
F.S.- Bien. La reedición de Black Jack tenemos programado sacarla, y cruzo los dedos porque a veces se complican las cosas con Tezuka Productions, para finales de año. Intentaremos lanzarla en el formato de La princesa caballero, que es este formato un poco más grande, con más páginas, y sacarla por fin íntegra en España, que la primera edición que hicimos de 12 volúmenes no estaba acabada y faltaba material. Es una reedición que nos hace mucha ilusión, porque los de Tezuka nos han permitido hacer portadas nuevas, hacer un diseño nuevo, y a mí personalmente Black Jack me parece una de las mejores obras de Tezuka, si no la mejor, igual porque la temática es más adulta que en otras. También me encanta Astroboy, pero no es lo mismo. Después, con Sailormoon tenemos la batalla de siempre. Hasta que Takeuchi y Kodansha, aunque ya hayan sacado una edición de lujo en Japón -que es la que nosotros sacaríamos aquí-, no se pongan de acuerdo, acaben sus disputas y cierren los flecos que les quedan, nosotros no podemos hacer nada. Evidentemente, la idea es sacar esa reedición cuanto antes posible, hacer una nueva edición revisada y corregida de Sailormoon, editar todos los artbooks que faltan, ya que sólo publicamos el primero de los cinco que hay, y también editar Sailor V como Dios manda. En fin, cuando podamos, saldrá todo esto.

RdB- Esperemos que pronto se solucione esa disputa y podamos tener al fin una edición en condiciones de Sailormoon. Aparte de los dos títulos que hemos comentado, ¿tenéis ya cerrado algún título que se pueda anunciar?
F.S.- Además de la reedición de Black Jack y de ¡Viva Japón!, hemos comprado un tomo único llamado Pink Prisoner, que es un shoujo, así como una obra de corte bélico para la línea seinen, aunque los protagonistas son monos, conejitos y animalitos, estilo Funny Animals, que se llama Cat Shit One. Cuenta la historia verídica de un comando estadounidense en la guerra de Vietnam. Este manga está dibujado por un japonés, y fue publicado originalmente en Japón a lo occidental, es decir, se lee de izquierda a derecha y las onomatopeyas son occidentales. Y tiene esa particularidad de que los personajes son representados por animalitos: los estadounidenses son conejitos, los vietnamitas son monos, los soviéticos son osos, etc. Yo me la he leído en inglés, ya que se publicó en EEUU, y me quedé flipando. La hemos comprado esperando que funcione bien. De este autor seguramente sacaremos alguna cosa más, porque hace mucho cómic bélico, más realista que éste, y tiene muy buena pinta. Por ahora es lo único que os puedo avanzar, más adelante ya iremos anunciando otros títulos.

RdB- Suena muy curioso ese título. Hace un momento aparecía en la conversación la edición en catalán de Inu-Yasha. Lógicamente, es pronto todavía para valorar las ventas...
F.S.- Sí, es demasiado pronto. El primer tomo lo publicamos para Sant Jordi, a finales de abril, y el segundo aparece ahora en el Salón, así que todavía no podemos hacer valoraciones al respecto.
RdB- Claro. Y si funciona, ¿tenéis ya pensado cuál sería el siguiente título en aparecer?
F.S.- Tenemos varias ideas, aunque de hecho sabemos cuál queremos que sea el siguiente título, pero por ahora no podemos decirlo ya que no lo tenemos confirmado.

RdB- Estaremos atentos a cualquier información, aunque nos da que esta vez será un shoujo... Ya para acabar, ¿cómo valoras la situación actual del mercado del manga?
F.S.- Últimamente digo lo mismo, ya sé que me repito, pero es que es así. El mercado va muy bien y todo va a mejor. De momento, esto no tiene techo. Las editoriales hemos aprendido a editar bien, es decir, a editar lo que la gente quiere y a editarlo como la gente lo quiere. No es lo mismo un Maruo que Yu Yu Hakusho, la gente quiere el primero en un tomo grande, mientras que el segundo es para sacarlo en tomos normales. Cada historia tiene su formato y su precio adecuado. Eso el público lo agradece y lo apoya comprándolo. Hay títulos que no se venden tanto como otros, pero más o menos todos se aguantan por sí mismos Mirad Glénat: si miramos lo que editamos a día de hoy y lo comparamos con lo que sacábamos hace un par de años, quizás estemos doblando el número de ediciones en el mercado. Así que creo que el público del manga se ha asentado, sabe lo que quiere y dónde encontrarlo, te dice lo que haces bien y lo que haces mal, lo que se agradece mucho, están en internet preguntando cosas en nuestro foro, vienen al Salón y saben más que uno mismo. Además, es gente joven que va a seguir leyendo manga durante mucho tiempo. Entre todos hemos creado un público que va a estar siempre ahí, puede que incluso después de casados y con hijos.
RdB- ¿Crees que algún día bajarán los precios de los tomos o es un imposible?
F.S.- El tema de los precios es muy delicado. En Glénat mantenemos los mismos precios desde que llegó el euro, siguiendo una política en la que buscamos un margen de beneficios justo, el mínimo aconsejable, no como otros que imponen un margen de beneficios espectacular que encarece mucho los productos. Con según qué precios, la gente se siente engañada, y yo creo que vale la pena perder dinero con una serie que no vende o dejar de ganarlo con una que vende mucho si se dejar a su precio justo. Eso además supone la fidelidad del lector, quien sabe que un cómic de Glénat le va a costar siempre lo mismo según el formato, no la obra. Unas veces son 7,20€, otras 8,50€ y luego están los formatos más grandes a 10€ o 12€. Lo podríamos poner más caro, pero para qué hacerlo, si su precio justo es ése. Es nuestra filosofía editorial.

RdB- Ya vemos, sobreentenderemos que la respuesta a la pregunta es un "por ahora, no". Al menos, como bien dices, Glénat no es tan cara como otras. Bueno, pues muchas gracias por este ratito y por las explicaciones que nos has dado.
F.S.- Nada, a vosotros.

Nos despedimos de Félix, agradeciendo habernos atendido, y salimos del stand de Glénat más contentos que unas pascuas por la entrevista realizada, y por tener en nuestras manos los tomos de Trigun y el primero de Trigun Maximum. Aunque parezca una tontería, se nota el "cambio de temperatura" al salir de la parada. Al pasar por la zona de Planeta, posiblemente el mejor stand que nunca hayamos visto en un Salón -es como si fuera una tienda de verdad, con sus paredes, sus pasillos y sus estanterías-, no encontramos a Jaime Rodríguez, su director editorial y durante más de siete años editor de la línea manga. Mala señal. Volvemos hacia la parada de Selecta y esta vez sí encontramos a Manu Guerrero, que tras atender a varias personas acepta someterse a nuestras preguntas.

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