sábado, julio 16, 2005

Planetes, el hombre ante la inmensidad del espacio

Hay ocasiones en las que motivos imprevistos te llevan a ver un anime que en condiciones normales no habrías visto o, al menos, habrías tardado bastante en ver. Luego resulta que ese anime es una obra maestra, un título soberbio de los que te apuntas en la lista de "series a recomendar". Es lo que me ha sucedido con la serie Planetes, adaptación animada del manga de Makoto Yukimura que actualmente edita en España Panini. El manga original estaba recogiendo constantemente halagos y buenas críticas cuando, en 2003, se decidió trasladar las historias de la Sección de recogida de basura de Technora a la pequeña pantalla. Esa serie de televisión alcanzaría los 26 episodios y se convertiría en uno de los mejores animes en antena durante sus seis meses de emisión en la cadena NHK. Producida y animada por Sunrise y Bandai Visual, contó con Goro Taniguchi como director y Yuriko Chiba (To Heart, Steel Angel Kurumi) para el diseño de personajes. Los diseños de los mechas se dejaron en manos de todo un experto en la materia, Takeshi Takakura (Appleseed, Galaxy Angel, Nadesico). El resultado estuvo a la altura del manga, formando parte de ese reducido grupo de obras en las que uno no sabría decir si es mejor la versión original en papel o su traslación animada.

Es el año 2075. El hombre ha conquistado el espacio, dominándolo y explotándolo a su antojo. En la inmensidad espacial se han ido estableciendo diferentes estaciones habitadas, como sucede en la Luna o en Marte. Los viajes por el espacio son el pan de cada día y muchos humanos encaminan sus vidas a salir de la atmósfera terrestre. Sin embargo, no todo es tan romántico. En tierra firme, la nueva industrialización ha incrementado la desigualdad entre las naciones ricas y las naciones pobres. En el espacio flota una ingente cantidad de restos mecánicos, basura espacial que debe ser recogida para evitar accidentes como en de 2068, cuando un avión comercial fue alcanzado por un simple tornillo y provocó que se estrellara, muriendo la gran mayoría de los pasajeros. La empresa Technora, esencial en la carrera espacial, tiene una división destinada a la recogida de basura espacial. Aunque se les considera los trabajadores de menor rango e importancia de la empresa, hasta el punto de ser despreciados por el resto de trabajadores, su trabajo es imprescindible para evitar accidentes y otros problemas. A esa sección acaba de llegar la novata Ai Tanabe, ilusionada con su nuevo trabajo y deseosa de comenzar. Nada más entrar en la oficina, situada en el sótano del macro edificio, descubre que no es un departamento normal. El director y su ayudante están más por la fiesta y comer que por otra cosa; Fee, jefa de operaciones, es una fumadora empedernida pero eficiente; Eldegard es una aplicada secretaría a tiempo parcial; Yuri es un hombre afable pero melancólico; y "Hachimaki", como le llaman sus compañeros, es un joven que sueña con tener su propia nave espacial. Juntos harán frente a la gran amenaza del espacio a bordo de la Toy Box y los Fish Bone con los que recogen la basura. Además, se enfrentarán a tiránicos superiores y a terroristas espaciales, superarán traumas del pasado y le echarán valor para no decepcionar a los suyos y seguir adelante. La Sección de recogida de basura va a demostrar que el mundo les necesita, aunque para ello sufran las consecuencias de los intereses políticos y económicos de la empresa.

Planetes supone un excelente ejemplo de que la ciencia-ficción puede gustar incluso a quienes no tenemos interés alguno en el género. La ambientación, las historias, los personajes y sus relaciones te atrapan prácticamente desde el primer episodio. Conforme avanza la trama, se abandona el tono más cómico para entrar en una espiral trágica y dramática, descubriéndose tramas políticas y económicas, intereses ocultos, rallando en la locura psicótica un personaje concreto, y viendo cómo la vida de los protagonistas, incluidos los secundarios, puede acabar de la peor manera. Planetes logra que todos sus personajes -los principales, pero también muchos secundarios- desborden ternura y carisma, por lo que el espectador lo pasará mal con varios hechos hacia el final de la serie. Las historias de la primera mitad de la serie, que incluyen muchos toques cómicos, se hacen cercanas, mientras que las que se narran de ahí al final mantienen en vilo al público en una tensión argumental que obliga prácticamente a querer seguir viendo episodios para saber cómo continúa. En realidad, Planetes prácticamente podría ser dos series diferentes. Las diferencias entre la semicomedia -romántica- inicial y la tragedia de los últimos episodios, cambiando totalmente la trama, podía haber supuesto un descalabro, como ha sucedido en otros muchos títulos que han intentado algo parecido. Pero en Planetes este cambio no altera la calidad de la obra ni el interés en ella, incluso acentúa ambos aspectos. Las dos partes se pueden disfrutar igualmente, aunque los sentimientos que provocan sean diferentes. Es una obra realista, que no se concede las licencias que sí se toman otros títulos del género. También es realista desde el punto de vista de los personajes, con sus problemas personales y sus relaciones. Es una serie muy humana. Entrando en detalles de la producción, la animación es sobria y los efectos 3D no quedan mal. Los diseños de personajes son serios y están muy bien realizados, aunque diferentes al estilo de Yukimura. Los mechas no hace falta decir que son impresionantes y que Takakura hace un excelente trabajo. Los temas vocales no destacan demasiado al comienzo, pero según pasan los episodios se hacen más pegadizos, tanto el tema de entrada, Dive in the Sky, como el de cierre, Wonderful Life, ambos interpretados por Mikio Sakai. La banda sonora que suena durante la serie acompaña perfectamente y tiene momentos en que se erige prácticamente protagonista de la escena. En resumidas cuentas, estamos ante uno de los mejores títulos de ciencia-ficción que se hayan hecho en los últimos años, una serie recomendable al 100% que tiene todo lo que una obra necesita para triunfar. Mientras aguardamos el día en que este anime nos llegue en DVD, podemos hacer boca con los cuatro tomos del manga.

4 Comments:

At 11:00 p. m., Blogger ramonono | Maeghith said...

Que cabrón, me acabas de recordar que tengo en la cola de cosas por ver la versión de FLF.

Se me acaba de ocurrir metermelo entre pecho y espalda ahora mismo... ¡¡¡maratooooon de PlanetES!!!

 
At 8:50 a. m., Blogger Isamu said...

La verdad es que el anime es genial, yo ya lo vi del tiron hace tiempo, y los primeros 12,13 capitulos son buenos, pero tampoco se pasan (para mi), ahora, eso si, a partir del 14 o asi la serie te deja totalmente enganchado y no puedes dejar de verla, es sencillamente genial. Si no hubiera visto la serie seguramente ahora no me estaria comprando el manga.

Es una serie de las que no te puedes perder

 
At 7:23 p. m., Anonymous ArchEnemy said...

No se como expresar cuanto me gustó esta serie, pero teniendo en cuenta que yo soy aficionado a los dos generos en que se dividen los arcos argumentales (comedia y scifi), es posible hacerse una idea.

Los escenarios, las situaciones de fondo, el tratamiento de los personajes, escenas de accion, escenas emocionantes... en resumen, una serie bien llevada desde el principio y bastante redondo el final. Algo duro, cierto, pero eso no hace mas que darle un toque de realidad.

ah, y una gran reseña ;)

 
At 6:57 a. m., Anonymous otama said...

La verdad es que a mi me pasó exactamente lo mismo... me enganchó dsde el principio, y no pude para de ver capitulo tras capitulo...
Da gusto ver que aún se hacen buenas series :)

 

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