domingo, octubre 16, 2005

Slam Dunk, un verdadero genio del baloncesto

Hace unas pocas semanas salió a la venta el último volumen de Slam Dunk, el popular manga sobre baloncesto creado por Takehiko Inoue. Han sido algo más de dos años y medio de publicación por parte de Ivrea, que comenzó a editarlo a principios de 2003. Pocos creían entonces que un manga deportivo pudiera obtener el éxito y reconocimiento que ha logrado Slam Dunk, minimizado quizás por el hecho de que Selecta no ha sido capaz de vender la serie de animación a ninguna cadena de ámbito estatal, siendo la autonómica catalana la única televisión que la ha emitido. Este manga comenzó a publicarse en Japón en 1990, en las páginas de la revista Shounen Jump, donde se serializó semanalmente durante más de cuatro años hasta quedar recopilado en un total de 31 tomos. El inminente éxito que obtuvo permitió realizar una adaptación animada que contó con una serie de televisión de 101 episodios y cuatro mediometrajes estrenados en cines. Una prueba de su enorme popularidad es que en el verano del año pasado -diez años después de haberse acabado de publicar- se alcanzó la cifra de 100 millones de ejemplares vendidos. Takehiko Inoue, que en la actualidad sigue triunfando con su manga Vagabond (también publicado en España por la editorial), se ha vuelto a acercar al mundo de baloncesto en otras dos ocasiones, con Buzzer Beater y Real, título éste último que serializa a un ritmo muy lento y que Ivrea publica en nuestro país con periodicidad semestral. Se nota que es un apasionado del deporte de la canasta.

Hanamichi Sakuragi es un macarra con sólo dos intereses: las peleas y las chicas. Con el pelo teñido de pelirrojo, tupé y su propia "banda" de gamberros, obtiene el mismo respeto entre los maleantes de la zona como miedo entre las chicas. De esta manera, Sakuragi es constantemente rechazado por toda chica a la que le pide salir, lo que supone motivo de sorna entre sus amigos. Al entrar en la secundaria alta, conoce a una chica de la que se enamora de verdad, Haruko, y a la que no tiene reparos en mentir diciéndole que juega a baloncesto, deporte que ella adora. Tras retar al capitán del equipo del instituto y, sorprendentemente, vencerle, entra en el equipo, donde comienza a aprender a jugar. En el equipo están Rukawa, una de las principales promesas del país y el chico del que está enamorada Haruko; Akagi, capitán y hermano de Haruko; Miyagi, el pequeño base cuyas dos pasiones son el baloncesto y Ayako, la mánager del equipo; y Kogure, un jugador veterano que comparte con Akagi el sueño de clasificarse para el Torneo Nacional. En poco tiempo, Sakuragi mejora enormemente y comienza a demostrar un potencial innato, a la vez que otro valioso jugador se une al Shohoku. Todos ellos, bajo el mando del prestigioso entrenador Anzai, comienzan el camino hacia la victoria en el Torneo Regional y así cumplir el sueño de participar en el Torneo Nacional. ¿Será acaso Sakuragi un genio del baloncesto?

En España no hemos tenido la oportunidad de disfrutar de demasiados mangas deportivos todavía. Lo que sí hemos podido ver es multitud de animes sobre deportes tan dispares como el fútbol, el tenis, el baloncesto, el boxeo, el voleibol, el béisbol, la gimnasia rítmica o el judo, entre otros. Uno de los defectos habituales de este tipo de historias es que se centran demasiado en el deporte y muy poco en los deportistas, además de necesitar demasiados episodios para narrar cada partido o combate. Ambos elementos se encuentran en Slam Dunk, pero en él no sólo no son defectos, sino que Inoue es capaz de convertirlos en virtudes. La historia es la típica del género; esfuerzo, compañerismo, autosuperación y competitividad son indispensables. Tal vez lo curioso es que el protagonista no es un superdotado desde buen comienzo, sino que conforme va aprendiendo cómo se juega empieza a sacar el enorme potencial que posee. La trama amorosa queda relegada siempre a un segundo plano, pero nunca desaparece del todo. El autor consigue mostrar la relación entre los personajes, tanto entre los chicos del Shohoku como entre estos y sus rivales, haciendo de paso que muchos de ellos obtengan un carisma tremendo. Cada personaje tiene su propia personalidad y tiene un valor determinado, diferente al de sus compañeros de equipo y similar al de alguien del equipo contrario, a quién se debe enfrentar y vencer. Hay partidos que a duras penas llegan a un par de tomos, mientras que otros, los importantes, ocupan las páginas de bastantes más. Sin embargo, la narración es tan ágil y amena que no se llega a hacer demasiado largo el envite, que es lo normal en el género. El grafismo de Inoue sufre un cambio drástico del primer al último tomo; comienza con un dibujo algo simplón pero que ya apunta buenas maneras y acaba con un estilo que sienta las bases del dibujo que se verá luego en Vagabond. La edición que nos ha ofrecido Ivrea es prácticamente perfecta, de una altísima calidad. A destacar la impecable impresión gráfica, que en un manga con el dibujo que tiene Slam Dunk es uno de los aspectos a tener más en cuenta, y una siempre interesante sección informativa al final de cada volumen, algo que se intuía difícil de mantener durante tantos volúmenes. El traductor, Agustín Gómez Sanz, ha realizado un estupendo trabajo, como nos suele tener acostumbrados. En definitiva, Slam Dunk es un manga sobre baloncesto centrado en ese deporte, pero que se hace fácil de leer gracias a su ritmo narrativo y a sus potentes personajes, logrando que el lector se emocione con los partidos y algunas situaciones (hay momentos en los que uno no puede reprimir la lagrimilla). Probablemente sea el mejor manga deportivo editado hasta la fecha en España, con permiso de Bateadores, título del que hablaremos dentro de unas semanas.

6 Comments:

At 8:47 p. m., Blogger Jesús said...

Se sabe si en un periodo más o menos "breve" de tiempo harán una reimpresión??? O volverlos a llevar a las tiendas desde el primer tomo(no sé como llamarlo exactamente)?? Lo digo porque los primeros quedan muy lejos y son ya difíciles de encontrar o al menos a mi me lo parece.

 
At 9:21 p. m., Blogger Joanet said...

Te aplaudo por el analisis Kyosuke, gran trabajo.

Slam Dunk, no es el mejor manga deportivo sino el más carismatico en el estilo.

Saludos!

 
At 9:25 p. m., Blogger Kyosuke said...

La verdad es que desconozco los planes de redistribución que sigue Ivrea, pero que yo sepa todos los tomos de "Slam Dunk" están disponibles o en stock, como prefieras decirlo. Si vas al Salón del Manga, seguro que los encuentras; si no, sería cuestión de pedir en la tienda donde compres habitualmente que te los traigan.

 
At 8:55 p. m., Blogger ºMaiº said...

Um, y a mí que me convencía más el estilo gráfico de los primeros tomos de la serie...
No tiene mucha lógica puesto que soy una enamorda a muerte del dibujo de Inoue en Vagabond (y de como pinta por dios!). Pero por alguna razón, me gustaba más Slam dunk al principio... creo que le pegaba más.

 
At 12:05 a. m., Anonymous rcurrin said...

Estupendo tú análisis de este gran manga, y su respectivo anime. Solo se te pasó que el "otro valioso jugador" es Hishachi Mitsui.

Chaito.

 
At 7:43 a. m., Blogger Kyosuke said...

No se me pasó, es que es un spoiler como una catedral, máxime cuando vuelve al equipo tras toda la que monta...

 

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